

La riqueza que reside en la diversidad biológica y cultural de los países andinos, por años ha sido codiciada con fines utilitarios por actores externos a los escenarios nacionales, quienes traducen estos recursos en derechos de propiedad intelectual que benefician a consorcios de biotecnología que patentan recursos genéticos del Sur.
En esta línea la suma de, debilidad institucional, limitada representatividad, y, en ocasiones la falta de políticas públicas o legislación sobre la materia que reconozca la importancia de la biodiversidad y de los derechos colectivos de los pueblos indígenas y afroamericanos, en cierta medida ha provocado un contrasentido que propicia la ejecución de actividades extractivas y económicas que afectan la flora, fauna y pueblos originarios, cuyos valores intrínsecos no son reconocidos ni incluidos en las cuentas nacionales.
Se ha constatado que varios recursos de la biodiversidad han sido extraídos de la Región Andina sin haberse respetado la normativa subregional sobre estos temas (Decisión 391 CAN: Régimen Común sobre Acceso a Recursos Genéticos). Ante esta realidad, la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), ha promovido la Iniciativa Andino Amazónica para la Prevención de la Biopiratería , uno de cuyos principales objetivos es iniciar acciones que alerten sobre la inobservancia de políticas ambientales, disposiciones legales y reglamentarias como mecanismo para prevenir el acceso, uso y aprovechamiento ilegal de los recursos genéticos y conocimientos tradicionales, en Perú, Bolivia, Ecuador, Brasil, Colombia y Venezuela.
En este contexto, el Grupo para la Prevención de la Biopiratería – Ecuador ha emprendido un análisis de potenciales casos de biopiratería, lo que ha requerido reflexionar en torno de la incertidumbre jurídica y aspectos conceptuales y técnicos. El tema de suyo, reviste una altísima complejidad porque se adentra en la viabilidad del país y en su responsabilidad de custodia de los patrimonios natural y cultural, sin embargo, el Grupo sigue trabajando con miras a lograr alternativas viables de monitoreo y seguimiento en
instancias nacionales e internacionales y lograr la inclusión de este tema como política de Estado en Ecuador.

Los casos fueron analizados por el Grupo desde una diversidad de enfoques que concluyó en un examen y definición de criterios de selección. De una variedad de posibilidades, los casos examinados fueron:
Ayahuasca;
Horchata (plantas medicinales);
Patente del pigmento del fréjol nuña o reventón;
Microorganismos marinos (Galápagos);
Epipedobates tricolor; y,
Caso de la Nacionalidad Awá.
Luego del análisis los casos seleccionados fueron dos: i) epipedobates tricolor; y, ii) Nacional Awá – Instituto Nacional del Cáncer.

| En 1976, los investigadores estadounidenses (John Daly y Charles Myers) extrajeron del Ecuador 750 ranas epipedobates tricolor , especie que secreta un potente alcaloide (epibatidina) que sería el principio activo de un poderoso analgésico contra el dolor: 200 veces más poderoso que la morfina y que no genera adicción. |
Entre 1992 y 1993 los Laboratorios Abbott obtuvieron parte del compuesto sintético y a partir de éste sintetizaron la sustancia hasta obtener el ABT 594, que no tiene efectos secundarios como depresión respiratoria o sedación. Los Laboratorios Abbott obtuvieron la patente de la epibatidina y sus derivados (ABT 594) en 1995.
Pese a que en 1998, el Instituto Ecuatoriano Forestal y de Áreas Naturales y Vida Silvestre (INEFAN) solicitó a Abbott
que “ …reconozca y comparta de una manera justa y equitativa los beneficios derivados del conocimiento de las comunidades indígenas y de la eventual comercialización del producto farmacéutico ”, los Laboratorios Abbott no han reconocido ningún beneficio para el país.
Por otro lado, en el año 2003, el equipo de investigadores de las Universidades de Indiana (EE.UU.) y Aukland (Nueva Zelanda) desarrolló a partir de la misma especie, una nueva droga llamada epiquinamida ; este fármaco es conocido como Alcaloide 196. Su particularidad radica en que actúa sobre los receptores neuronales llamados nicotínicos (de estructura similar a la nicotina). Entre sus potenciales aplicaciones consta el tratamiento contra la esquizofrenia, el mal de Alzheimer, la epilepsia y el tratamiento de varias adicciones.
En una publicación de esos años consta que 183 ranas Epipedobates anthonyi fueron colectadas a 14 km de Santa Isabel (provincia del Azuay) en septiembre de 1987.

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En 1993 se suscribió un contrato sin plazo de caducidad entre el Programa de Desarrollo Terapéutico (PDT) - División de Tratamiento de Cáncer del Instituto Nacional del Cáncer (INC), Jardín Botánico de Nueva York (JBNY), Federación de Centros Awá (FCAE) y UTEPA con el objetivo de recolectar e investigar plantas en busca de nuevas curas para el cáncer y VIH-SIDA. |
Hasta el momento se conoce que el JBNY, como encargado de la recolección, habría extraído 4.000 plantas del Ecuador. No se dejaron muestras en los herbarios del país; no se cuenta con inventarios, ni reportes de las plantas colectadas, ni de las investigaciones realizadas, ni de los resultados obtenidos. El INC ha afirmado que ha efectuado estudios biológicos y químicos que continuarán hasta el 2010.
Entre otras cláusulas, el contrato estipula que la investigación se hará en los extractos de las plantas, que los resultados se canalizarán a través del JBNY y se mantendrán confidenciales hasta que el PDT trámite las patentes sobre los agentes aislados.
En el contrato consta que, en caso de que el agente aislado de una planta recolecta en territorio Awá resultaré prometedor y se concediere licencia de producción y mercadeo, PDT/INC harán esfuerzos para asegurar regalías a la FCAE. También se incluye en el contrato que, en la obtención de licencias, PDT/INC requerirán que los aplicantes busquen como primera fuente de suministro los productos naturales disponibles en territorio de la FCAE; y, que los detalles que permitan una extracción aplicable serán mantenidos confidencialmente por el PDT hasta su publicación.
Ninguna institución ecuatoriana, sea gubernamental o privada acompañó el proceso, ni tampoco la FCAE había recibido un reporte de las investigaciones, hasta que, a finales del año 2005, por la incidencia Grupo para la Prevención de la Biopiratería – Ecuador, el INC entregó a la FCAE un reporte, cuyo contenido ha sido mantenido en confidencialidad hasta el momento. El Ministerio del Ambiente ha solicitado oficialmente a la FCAE que el reporte le sea remitido.
Se espera concluir esta primera fase, con sendas recomendaciones político-legales de cómo asumir los casos, y mas adelante, en una segunda fase ejecutar dichas recomendaciones.
Grupo para la Prevención de la Biopiratería - Ecuador:
Manolo Morales,Coordinador
José Luis Freire
Wilson Rojas
Alba Cabrera
Mónica Ribadeneira
Rodrigo de la Cruz
María Argüello
Ximena Buitrón
María Fernanda Espinosa
Manuela Gonzalez
Nestor Acosta
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